domingo, 23 de noviembre de 2014

Kathryn Schoonover, la potencial asesina más peligrosa

 

Seguramente hubiera sido la asesina serial con más víctimas en su haber, si no fuese porque la descubrieron con las manos en la masa. Kathryn Schoonover tenía en mente el asesinato de más de 100 personas envenenándolas con cianuro. Para hacerlo, mandaría la dosis por correo con destinatarios elegidos al azar.

Según estuve leyendo, también se la podría considerar una asesina en masa. La mujer tenía 50 años al momento de tejer este macabro plan y sufría de un cáncer terminal. Su arresto ocurrió el día domingo 23 de agosto de 1998 en el condado de Marina del Rey, California (a 16Km de Los ángeles).

Kathryn Schoonover preparó las bolsitas de plástico con cianuro para que parecieran muestras de vitaminas, las cuales iba a enviar junto a un folleto publicitario. Las supuestas muestras servían para obtener un mejor rendimiento deportivo así como un efecto adelgazante. Kathryn Schoonover quedó en evidencia cuando un empleado de la oficina postal, la vio llenando las bolsitas con polvos extraídos de un recipiente que tenía una etiqueta de sustancia peligrosa. El típico signo que representa peligro e identifica este tipo de sustancias: una calavera junto con dos huesos entrecruzados. 

Más tarde por suerte, se pudo comprobar que no fue enviado ninguno de los sobres que
Kathryn Schoonover había depositado, aunque también había cierta sospecha de que hubiese empleado otras oficinas de correo. Esto obligó a que entraran en observación todas las oficinas de la zona.

Las autoridades creen que Kathryn Schoonover (que ha sido tratada en varios hospitales por sus problemas psiquiátricos) también mandó paquetes con cianuro a New York. Cuando fue atrapada en la oficina de correos, dijo que en los sobres estaba introduciendo una sal inofensiva sustitutiva y que era una vendedora independiente de una compañía de químicos.

También fue descuidada al dejar frasquitos con el logo de toxicidad en un bote de basura. Pruebas hechas con posterioridad demostraron que la sustancia exacta era cianuro de sodio, el cual es letal incluso en pequeñas cantidades.

Kathleen Elbrecht, una nurse que es directora del hospital psiquiátrico del distrito capital de Nueva York, reportó a los investigadores federales que dos meses y medio atrás, recibió un folleto hablando de una sustancia nutritiva en un paquete. Ella puso un poco de esta sustancia en sus dedos para informarse mejor de su consistencia y decidió probarla. Tenía un gusto muy amargo e inmediatamente tuvo un severo dolor de cabeza. La nurse recordaba haber tratado a Kathryn Schoonover en 1994 y aseguró que era una paciente muy difícil porque se negaba a tomar la medicación y no cooperaba con el staff del hospital. No obstante, se negó a dar más información ya que según las leyes médicas, debe ser confidencial con respecto a los pacientes que atiende.

Kathryn Schoonover pasó diez semanas en ese centro psiquiátrico en el año 1994.Había sido encerrada en la institución médica después de ser detenida por la policía en una carretera y permaneció en el hospital un total de 3 años. La paciente además, había estado enviando a los periódicos locales, copias de varios documentos en donde afirmaba que sufría de abusos en el centro psiquiátrico.
Kathryn Schoonover alegó que la medicación recibida en el hospital le hizo perder un embarazo, pero los médicos declararon que en ningún momento había estado embarazada. Al momento de ser internada, se encontraba sin hogar viviendo en su camioneta.

El cianuro de sodio es un veneno capaz de interrumpir el consumo de oxígeno de las células y causa muerte de forma instantánea. Es el mismo tipo de químico utilizado en las cámaras de gas. La policía aún desconoce los motivos que pudo haber tenido
Kathryn Schoonover para planificar un acto tan atroz.

La mujer murió en 1999 en el centro médico federal de Texas, mientras esperaba ser enjuiciada. Le quedaban apenas seis meses de vida.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Ycaris Díaz/Yocairis Díaz

Ycaris Díaz/Yocairis Díaz

El nombre de esta joven aparece escrito de ambas formas en varios sitios de internet.

La adolescente de 17 años, de origen dominicano apuñaló hasta asesinar a su medio hermano Frank Fortuna el 7 de setiembre del año 2012.

El motivo del crimen fue que la víctima se llevó el celular de Yocairis Díaz y lo usó. Según los testimonios de distintas personas (de su mismo vecindario en Jamaica –Queens-) escucharon a Yocairis Díaz decir que iba a matar a su hermano, que esperaría a que llegara con su celular para hacerlo.

Frank Fortuna tenía 20 años y encontró la muerte cuando arrivó a la residencia. Ella había llamado al 911 antes de que éste volviera, pidiendo que mandaran policías a la vivienda o de lo contrario, acabaría con él. Cuando ambos hermanos se encontraron, se desató una fuerte discusión que acabó cuando la asesina tomó un cuchillo de la cocina y lo apuñaló en el cuello. Afectó su vena yugular y atravesó su cuello hasta llegar al pecho.

Ycaris Díaz debió presentarse en la Corte Criminal de Queens y fue acusada de los cargos de asesinato en 2do grado, además de la posesión de un arma criminal.

La acusada recibió 5 años de prisión.

Sin embargo, la historia tiene otros componentes que han hecho de esta sentencia, un resultado justo:

El propio padre de Ycaris Díaz salió en su defensa, alegando que ella se había defendido y que también debió soportar en otros momentos los maltratos de su medio hermano. Los vecinos confirmaron esta versión, asegurando que ambos vivían discutiendo y peleándose por diversos motivos. Algunos incluso, afirmaron que Frank Fortuna había tratado de estrangular a su media hermana.

El defensor de Ycaris Díaz aconsejó a su clienta que evitara hablar sobre el incidente, hasta que llegara el 18 de enero del próximo año, fecha en que se dictaría la sentencia. Agregó asimismo que sería viable tratarlo como un caso de defensa propia.

Cuando llegó el día, la acusada (de ahora 18 años) recibió calmada y alegre su condena, con familiares y amigos que esperaron para verla. Ella podría haber recibido cadena perpetua por homicidio en 2do grado, pero gracias a su defensor que apeló clemencia previamente, logró un acuerdo con la Fiscalía.

Frank Fortuna estaba asociado a la pandilla Latin Kings, vinculada al negocio de las drogas.

martes, 18 de noviembre de 2014

Lavinia Fisher, la primera asesina serial de USA

Lavinia Fisher

Lavinia Fisher es mundialmente conocida por tratarse de la primera asesina serial de los Estados Unidos. Nació en el año 1793 y este es uno de los pocos datos que se tienen con certeza ya que no hay información sobre la ciudad en la que nació, el nombre de soltera, o cómo se desarrollo su vida antes de convertirse en una asesina.

Contrae matrimonio con John Fisher y ambos se instalan cerca de Charlestone en Carolina del Sur.

Se mantenía económicamente gracias a la administración del hotel Six Mile Wayfarer House, que adquirió junto con su pareja a comienzos del siglo XVIII. Pero el misterio tuvo lugar cuando los hombres que allí se hospedaban, terminaban desapareciendo. Los reportes de las desapariciones llevaron a que los investigadores concluyeran que todos ellos habían tenido su último paradero en el Six Mile Wayfarer House.

Sin embargo, no pudieron encontrar pruebas que la inculparan a ella o a su marido. Además, los Fisher eran muy populares en el pueblo. La investigación por lo tanto, debió ser abandonada.

Lavinia Fisher era una trabajadora fantástica que sabía vender sus servicios y agradar al público. Más adelante, se descubrió que utilizaba estas características para atraer más clientes y darle rienda suelta a su crueldad. Junto con su marido, asesinó y robó a muchos de los huéspedes masculinos. Nunca se detuvieron aunque esto significara levantar cada vez más sospechas: mientras más visitantes, más desapariciones.

En febrero de 1819, las autoridades acordaron reunir a un grupo de vigilantes que viajaron hacia el hotel de los Fisher. Estuvieron indagando el lugar y dejaron a David Ross montando guardia en toda la zona. Al otro día, David Ross fue atacado por dos individuos y trasladado hacia donde se encontraba Lavinia Fisher. En el lugar, también había otros hombres presentes. En vez de darle una mano, ella trató de asfixiarlo y pudo golpear su cabeza contra una ventana. Sin embargo, Ross encuentra la forma de escapar e inmediatamente da aviso a las autoridades sobre lo ocurrido.

Prácticamente al mismo tiempo, un sujeto de nombre John Peeples estaba viajando desde Georgia hacia Charlestone y al verse cansado por el viaje, decide parar en el Six Mile House para consultar si había algún cuarto libre. Fue recibido por todo el encanto de Lavinia Fisher, aunque esta le transmitió que no tenían ninguna habitación disponible. Para compensarlo, le ofreció comida y tomar el té, así como darle la posibilidad de que descansara un rato.

Lavinia le realizó varias preguntas y cuando se pone de pie para finalmente traerle el té, al regreso le informa a John Peeples que se ha desocupado una habitación, preguntándole si aún deseaba hospedarse. Él aceptó.

John detestaba el té pero no quería rechazarlo ya que podría quedar como alguien poco caballeroso y mal educado. Sin que ella se diera cuenta (aprovechando las veces que no miraba), él fue vaciando la taza. Luego, Lavinia Fisher lo llevó a su habitación. A causa de que ella le realizó tantas preguntas (sumado a que su marido había mirado a Peeples de mala forma) el visitante tuvo algunas sospechas. Pensó que tal vez pensaban robarlo cuando finalmente se durmiera. Esta inseguridad también lo llevó a dormir en una silla que estaba cerca de la puerta, en vez de hacerlo en su cama.

Cuando ya había entrado en sueño, un golpe feroz lo despierta. En el momento que mira a su alrededor, descubre una trampa: la cama que le ofreció Lavinia Fisher había caído en un profundo agujero realizado intencionalmente en aquella habitación (quién sabe cuántas víctimas habían caído antes). Él logró escapar saltando por la ventana, subió a su caballo y se dirigió derecho a las autoridades de Charlestone.

La policía llegó al lugar y arrestó a la pareja asesina. También a sus cómplices. Lavinia Fisher y su esposo fueron condenados a morir en la horca; él lo hizo un día antes que ella. Cuando Lavinia estaba por ser ahorcada,  supuestamente dijo lo siguiente: “Si alguno de ustedes tiene un mensaje para el diablo, dígamelo ahora, porque voy a estar viéndolo pronto”

Esta historia ha sido estudiada en profundidad por muchos investigadores, los cuales afirman que se han podido comprobar pocos hechos y que es probable que la mayoría de los componentes de la misma, sean producto de la imaginación y de los mitos de aquella época, que continuaron transmitiéndose como parte del folklore local. Pero de lo que sí hay información relativamente certera, es que ambos testigos (el guardia Ross y el viajero Peeples) fueron atacados por parte de Lavinia Fisher.
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